config

EL AHORRO

     Al fin decidió Olegario modificar la lactancia, el frio se vino muy fuerte y también la mortandad. Se aplastaron más lechones, se incrementó la diarrea, bajaron los destetados, todo fue barbaridad.


     Ya se tenían lechoneras, mas no estaban equipadas, y por lo obscuras que estaban más bien parecían cuevas. Ahora acondicionadas la cosa esta diferente. Con la lámpara encendida los lechones duermen dentro, solo salen a mamar y ha bajado el moridero, puro foco de 200 y se mira re bonito.


     Olegario hasta suspira con tanto foco prendido, dan ganas de estar aquí, los lechones bien dormidos, color rosa y bien lisitos.

     Al final no salió caro, con pedacera de alambre, unos clavos en las vigas, ¡Todo quedo a toda madre! Pastilla pa que le pongo, eso no se necesita, cuando le quiera apagar nomas le suelto un alambre.


     Pasan y pasan los días, parece todo andar bien. Aunque a veces de repente se apagan solos los focos y se vuelven a prender.

- Como que huele a quemado, - Amperio les comento.
- Son demasiados los focos, ¡No aguanta la instalación!
- Tiene que aguantar a güevo… - Olegario contestó.

- Y si se quema un pedazo, más pedazos tengo yo.

     Una mañana en cuanto llegó a la granja
Olegario, a pelos quemados olió. De momento se enojó.

- ¡No quiero que quemen puercos, se tienen que vender todos, desperdicio no quiero yo.

- Menuda fué su sorpresa, que en lugar de maternidades, un gran montón de cenizas, fierros prietos retorcidos y puercos achicharrados, fué todo lo que encontró.

- ¡Patrón lo que le decía, se quemó la instalación! eso paso a media noche y nadie cuenta se dió.
- ¿No oyeron gritar las puercas, no sintieron el olor?
- Nada sentimos patrón.


     Olegario está muy triste, primera vez que compone y le resultó peor, la luz es muy delicada, el calibre del alambre debe ser de buen grosor pa que aguante la demanda y dure la instalación. Su pastilla pa que se bote cuando se presente un corto le dará seguridad.

Olegario ya sabía, solo pensó en lo barato y más caro le salió.

Quien rehúye al gasto no tiene beneficio.

 

 



 


 

 

 

 

 

   Dr. Exiquio

   En el pueblo de Olegario, muchos santos se veneran, con cohetones, procesiones que a él lo desesperan; todo el año muy temprano empieza la tronadera, a él se le espanta el sueño y con ansiedad atroz, le pide a Dios que al cohetero le suceda algo muy grave ó cuando menos se muera.

   Hay santos pa todo gusto y todas las devociones, los borrachos “sin agravio” veneran la santa “cruz” San Casteabro es el patrón de las mujeres casadas, de los chaparros San Tito, de los músicos San Son; San Goloteo es el santo que los choferes festejan, 15 días de procesiones invaden la carretera.

   La mayor parte del año, no duerme bien Olegario, esto le afecta el carácter pues trata mal a la gente y los empleados de su granja hasta le sacan la vuelta. Esto afecta su trabajo, pues son puros arrebatos, sube, baja y no hace nada porque todo se le olvida; de planeación nada tiene, las cosas suceden solas, se inseminan las calientes, desteta cuando se acuerda. Total que a final de cuentas la granja camina sola.

   Esto le ha afectado mucho a la hora de hacer dinero, cuando tiene muchos partos no alcanzan los parideros, desteta de 15 días bien apretados los puercos y después de dos semanas se le viene el moridero. Necesita quien le ayude a llevar las cosas bien porque de seguir así un colapso va a tener.

   Consejos ha recibido de su compa Gumersindo ¡compadre hay que delegar! No alcanzamos hacer todo, hay gente capacitada que sabe planear muy bien, un flujo ellos le llaman y de acuerdo a sus espacios le calculan por semana, los partos que ha de tener pa que le alcancen las jaulas.

   En paz esta Olegario, recostado en la cama pensando con toda calma, los consejos del compadre para mejorar su granja, en eso ¡truena un cuentón! Que hasta se cae de la cama; se le nubla el pensamiento y ya se le olvido en lo que antes pensaba.

   No cabe duda señores que los truenos sobresaltan, pero cuando hay voluntad se pueden hacer las cosas y hacer bien lo que hace falta.

   Santiago parir a misa, no se quitaba el sombrero, pero esto no le quitaba la devoción y el empeño.

Aviso de privacidad